Impertinentes plegables de carey y plata – siglo XIX


Referencia.-16102
Material/Soporte.- Plata de 1ª ley dorada y Carey
Dimensiones.-  Mango: Alto: 18,5 cm; Ancho: 3 cm, Montura: Alto: 2,5 cm; Ancho: 11 cm
Datación.- Mediados siglo XIX
Lugar de procedencia.- Francia
Conservación.- Excelente. Sin faltas. 

Anteojos “Impertinentes” de origen francés, con lentes ovaladas, en montura de plata de ley sobredorada. El puente doble está articulado mediante charnela. La montura se une a través de un eje lateral a la manija curvilínea de carey (concha de tortuga), que a su vez hace de funda, donde se repliega los anteojos y quedan guardados para proteger las lentes de golpes y caídas. En el extremo opuesto al eje, el mango tiene una anilla para llevar los impertinentes colgados de una cadena o cinta al uso de la época. El mango dispone de un mecanismo que, apretando un pequeño pulsador, acciona la apertura y el despliegue automático de las lentes. La conservación es excelente y el mecanismo automático de despliegue funciona perfectamente. 

Los impertinentes, conocidos como Lorgnettes en inglés, se deben al óptico británico George Adams quién los patenta en el año 1770. Con posterioridad, en 1825, Robert Bretell Bate inventó el resorte mediante el cual las lentes se desplegaban instantáneamente. Este tipo de anteojos fueron un objeto, tanto funcional como de moda, esencialmente femenino, y se lucieron por sus portadoras de la burguesía y de la alta sociedad como elemento de estatus y coquetería hasta principios el siglo XX. 

Su nombre alude a una manera de mirar que algunos interpretaban como insolente o arrogante. De hecho, en la época se publicaban artículos de urbanidad que aconsejaban a las damas el modo en el que debían usar dichos anteojos para no resultar descaradas o altivas. 

Precio: 430 €
Gastos de envío: 7 €




Retrato de Amelie Klein (1830), realizado por Friedrich von Amerling